CASM impulsa la conservación de la biodiversidad con zoocriadero de iguanas en La Campa, Lempira

La Campa, Lempira. Comisión de Acción Social Menonita CASM, en articulación con aliados estratégicos, impulsa un innovador proyecto de conservación a través de un zoocriadero de iguanas, con el objetivo de proteger esta especie y contribuir al equilibrio ecológico en la zona occidental de Honduras.

La iniciativa surge como respuesta a la disminución de las poblaciones de iguanas, afectadas por la caza indiscriminada, la pérdida de hábitat y las quemas agrícolas. A través de un espacio controlado, el proyecto permite la reproducción de ejemplares bajo supervisión técnica, con el objetivo de fortalecer las poblaciones silvestres mediante futuras liberaciones.

Desde su puesta en marcha, el 9 de abril de 2024, el zoocriadero ha registrado avances significativos. Inició con un pie de cría de 50 iguanas (30 hembras y 20 machos) y actualmente supera los 90 ejemplares, evidenciando resultados positivos en su manejo y crecimiento.

El proyecto tiene como objetivo principal la repoblación de la especie en su hábitat natural, contribuyendo al equilibrio ecológico de la zona. Asimismo, integra acciones de educación ambiental, promueve alternativas sostenibles para la seguridad alimentaria y fomenta el turismo responsable, generando oportunidades económicas para la comunidad.

El impacto en La Campa ha sido significativo. La percepción sobre la iguana ha cambiado, pasando de ser vista únicamente como recurso de consumo a reconocerse como un patrimonio natural. Este cambio ha contribuido a la reducción de la caza furtiva y ha despertado un mayor interés de la juventud en la conservación ambiental.

Además, el zoocriadero se ha consolidado como un espacio de aprendizaje, funcionando como una “aula viva” donde estudiantes y visitantes conocen el ciclo de vida de la especie, su importancia ecológica y la necesidad de proteger el entorno natural.

Las iguanas desempeñan un papel fundamental en el ecosistema como dispersoras de semillas y reguladoras de la biodiversidad. Por ello, el proyecto representa una respuesta concreta para restaurar el equilibrio ambiental en la zona. La primera jornada de liberación está prevista para mayo de 2026, marcando un hito en el proceso de repoblación.

CASM ha desempeñado un rol clave en la gestión, implementación y acompañamiento técnico del proyecto, articulando esfuerzos con la comunidad y promoviendo un modelo integral que combina conservación, educación, turismo y desarrollo rural.

De cara al futuro, el proyecto contempla la expansión de su población, el fortalecimiento de la educación ambiental y su consolidación como un destino ecoturístico en la región.

Con esta iniciativa, CASM reafirma su compromiso con la protección de los recursos naturales y la construcción de un desarrollo sostenible, demostrando que es posible generar bienestar comunitario en armonía con la naturaleza.

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